CHAPPiE: Un robot con alma

chappie la nueva reseña de El Ignorante blog Siempre que veo películas de robots, inteligencia artificial o alguna guerra futurista llego a la misma conclusión: Los humanos somos una mierda. En este caso la verdad me pesó más, porque el punto de referencia no era cualquier robot, era Chappie. Esta obra de arte realizada y escrita por el director sudafricano Neill Blomkamp nos sitúa en un escenario acrónico de Johannesburgo, Sudáfrica,  donde tras el descontrol y aumento de la delincuencia a niveles tan altos que mueren policías a diario, una empresa especializada en armas comienza a proveer a las fuerzas policiales sudafricanas de robots humanoides capaces de acatar órdenes y cumplir misiones. Es tanto el éxito de estas creaciones que la delincuencia comienza a disminuir y los robots se convierten en los héroes, sin embargo su creador, Deon, está con la mente puesta en un proyecto mucho más grande: La Inteligencia Artificial. Es a raíz de este descubrimiento de un nerd obsesionado por los robots que nace Chappie, un cuerpo de estas armas de guerra desechado y reprogramado para sentir, aprender y más que eso, estar consciente. Por razones de la vida, Chappie no viene al mundo en el lugar más seguro e indicado tratándose del primer ser con inteligencia artificial, pero aún así la naturaleza se encarga de entregarle lo básico, una madre y amor. Y así en adelante vemos como empieza a avanzar a pasos agigantados hasta convertirse en un genio, pero tan vulnerable y corruptible como un niño. Blomkamp nos lleva nuevamente más allá de que esperamos en una historia que mezcla cosas imposibles en una ciudad llena de violencia y colores grises y pone sobre la mesa un gran cuestionamiento ¿qué es el alma?, pregunta que bajo los ojos de un robot superdotado significan más que un descubrimiento histórico, sino una posibilidad para perpetuar la vida más allá del cuerpo. chappie en el ignorante blog Maquinas v/s Humanos Johannesburgo en esa realidad paralela, que podría ser hoy, donde la delincuencia puede más que el orden, funciona como escenario para ver en perspectiva el nivel de maldad, destrucción y violencia del ser humano frente a un robot que llega al mundo con la curiosidad de un niño, recibiendo de vuelta toda la maldad de una especie que no sabe de buenas intenciones. Un verdadero golpe en la cara, al estrellarse con una realidad que pasa a diario en nuestras calles. Niños corrompidos por la delincuencia, gente que prefiere arreglar los problemas a punta de balazos, almas violentadas que ya perdieron toda la esperanza, que se perdieron en un mundo que no los quiere limpios. Blomkamp nos puso en una fantasía teñida de verdad, donde una maquina es inmensamente superior al hombre, pero no en fuerza, tecnología e inteligencia, sino en algo que nos pertenece por naturaleza: la capacidad de amar. Chappie reseña el ignorante blog La oveja negra Esta fábula gráfica en dos horas exactas la belleza de un ser totalmente diferente, que nace de lo más básico del ser humano: el alma en su estado más puro. Sólo tengo elogios para tan hermosa manera de tirarnos las orejas, para una historia que te hace reír y también llorar, para el excelente trabajo logrado al plasmar la inocencia de un niño con formas y colores en las paredes gastadas de una ciudad gris. Chappie es sin duda una obligación para la humanidad, para reflexionar si es necesario seguirnos matando por nada. Yo no pongo notas, pero a Chappie le pongo un 10 coeficiente 2. El Ignorante 

Cuatro razones para ver El Dador de Recuerdos

El Dador De Recuerdos

Gracias a la buena onda de mis auspiciadores anónimos, hoy vi The Giver  (El dador de recuerdos) y muy bien acompañado. La Pelicula está basada en el libro de la autora norteamericana Lois Lowry, publicada en 1993. Hago hincapié en la fecha, porque la verdad es que hay historias con tramas parecidas como Divergente, que son mucho más nuevas que esta, pero eso es sólo un detalle menor, vamos a lo que importa, el contenido.

La historia cuenta como en un futuro distópico y donde ya hubo un caos mundial, un grupo de gente vuelve a crear una civilización donde han logrado controlar completamente todos los problemas que llevaron a la humanidad al caos, pero con un alto precio, reprimiéndolos de todos los sentimientos posibles e incluso, de ver en color.

Los habitantes van cumpliendo diferentes etapas relacionadas con su edad hasta que al llegar a la adultez, se les asigna un trabajo que deberán desempeñar el resto de sus vidas, es así como Jonas (interpretado por el actor australiano Brenton Thwaites), es seleccionado de entre toda su generación para ser el Recibidor, quien va a guardar en su mente todos los recuerdos del pasado. Pero cuando comienza su entrenamiento con el Dador de esos recuerdos, va a descubrir un mundo que para hasta ese entonces ni siquiera se imaginaba.

No quiero contarles mucho de la historia, porque este es un libro super corto (sólo 180 páginas) y por lo tanto la película alcanza a cubrir bastante bien los detalles en el tiempo correspondiente, pero si quiero hacer énfasis en el por qué todos deberían ir a ver The Giver:

  • Nos enseña a ser agradecidos: imagínense que nos quitan todas las emociones, las lindas y las malas y un día descubren que tenían esa posibilidad de sentir. Desde esa perspectiva es cuando uno se da cuenta de lo afortunados que somos de poder sentir y qué poco valorada está esa capacidad.
  • Nos muestra lo bueno de lo malo: Todos sabemos que la vida no es sólo sonrisas y abrazos, también hay dolor, también hay lágrimas y en esta película, al ver una sociedad carente de ambas posibilidades quizás lleguen a la misma conclusión que yo: Que necesario sentir dolor para saber que estás vivo, que terrible sería ser un ser sin la capacidad de sufrir, porque en el fondo es ese dolor el que te hace saber que eres capaz de superarlo también y no hay nada más gratificante saber que pasaste por algo tortuoso y sigues vivo.
  • Nos hace reflexionar sobre la violencia: Una de las razones de reprimir el color y todas las emociones tiene relación con evitar la violencia, por discriminación racial, por odio, por rabia, etc. Y acá se puede ver como desde un punto externo el protagonista se desarma cuando conoce lo violento e injusto que puede llegar a ser el ser humano contemporáneo a nosotros.
  • Y nos enseña que todo se reduce a amar: Creo que una de las cosas más bellas de la historia es cuando Jonas descubre qué es el amor y de repente toda la historia gira en torno a eso, a la interrogante de si por evitar la violencia en el mundo deberíamos sacrificar la posibilidad de amar.

Mi experiencia de hoy fue increíble, la película está super bien hecha, las imágenes del mundo nos llevan realmente a cuestionarnos tantas cosas, esta es una buena oportunidad para ir al cine a más que ver una película, a tratar de humanizarse con historias de un futuro que nos advierte en lo que podríamos convertirnos. Yo no le pongo notas a las películas, así que sólo puedo decir: vayan, experimenten y si no les gustó la película, aprovechen de compartir con sus seres queridos, porque esos siempre son recuerdos lindos para conservar 🙂

El Ignorante

PS: Gracias por la compañía “ser querida”, conservaré estos recuerdos de hoy.

En memoria de una Alaska

alaska

Cuando el frío nos golpeaba más fuerte, en Julio pasado, decidí releer Buscando a Alaska de John Green, básicamente porque cuando lo leí por primera vez no le encontré mucha gracia y me pareció injusto olvidarlo. Los libros nunca deben ser dejados de lado como un objeto decorativo, hay vida dentro de ellos, palabras que esperan ser conservadas y que construyen pilares de vida. Fue así como me encontré con el Gordo, un personaje tan real y honesto como todos los hijos literarios de John Green.

 

La historia se centra en este personaje, que al no tener absolutamente ningún vínculo de amistad con gente de su colegio, decide irse a un internado en busca de lo que él denomina “El gran quizás”. Lo más particular del gordo es que tiene una fascinación por las “últimas palabras” de gente famosa y que obtiene leyendo biografías, un pasatiempo bastante interesante si nos ponemos en el escenario de que no se espera que exista alguien que haga eso con su tiempo libre.

 

Al llegar al internado, que era totalmente diferente a lo que el gordo esperaba, conoce a su compañero de habitación a quien todos conocían como El General, quien se convierte en el primer amigo del gordo, junto con un asiático llamado Takumi. La verdad es que quería dejar para el final de esta descripción a quien nombra el libro, Alaska, la compañera que reconozco todos hemos tenido en la vida. Una mujer hermosa, inteligente, sin límites y que por supuesto deja al gordo en las nubes, soñando con algún día poder recrear el cielo en su honor.

 

La historia cuenta cómo este grupo de amigos, que de cierta forma lideran la resistencia más rebelde del internado, se las arreglan para hacer de lo que podría ser una monótona experiencia escolar en una aventura diaria, donde se ponen en juego temas como la lealtad, la libertad, el amor, el dinero y la vida.

Sin entrar en detalles, por respeto a quienes no quieren un spoiler, les diré que mi experiencia con Buscando a Alaska fue realmente una gracia del destino, de Dios o de quien sea que lo puso en mi camino en esa fecha. Una parte del libro, se centra en una clase de “religiones” donde un profesor muy anciano les hace ir desglosando todas las creencias y espiritualidades del mundo, una clase que el gordo y sus amigos detestaban, pero que al pasar el año y los acontecimientos, se vuelve un motor esencial de la historia. Y ¿por qué fue tan importante?, porque la verdad es que días después de terminar el libro, fui victima de un episodio muy doloroso, la muerte de mi abuela, el motivo principal de por qué no había escrito en dos meses y al pasar los días y las semanas, me di cuenta de que lo leído en este libro significó en mi un entrenamiento de “cómo lidiar con la muerte sin perder la cabeza”. El análisis del gordo, los acontecimientos en el internado y el ir aceptando los procesos que nos tocan enfrentar en la vida.

 

Están de moda estos libros con mensajes de vida y personajes tan comunes que llegan a ser fuera de lo común, pero particularmente Buscando a Alaska, es una maravillosa manera de darse cuenta de que la vida esta formada por extremos muy intensos, un día estamos riendo con nuestros amigos mirando el mar y al día siguiente estamos llorando porque ocurrió lo que nunca esperamos que pasara, y poder entender lo hermoso de esa ambivalencia de la vida, lo afortunados que somos de no saber lo que nos depara el destino, es el ingrediente principal para valorar cada detalle del día, cada sonrisa regalada, cada travesura con los amigos, cada oportunidad para decir “te amo”, cada última palabra, como un tesoro de alguien a quien no volveremos a ver en la tierra.

 

Nuevamente gracias a John Green por escribir historias tan fantásticas, quiero dedicar esta entrada a mi abuela, que siempre me contó historias de su vida y que tengo la certeza de que se las arregla para seguir en mi vida y también a Gabriel, un Alaska en muchos sentidos que hoy nos mira desde el cielo.

Erin Gruwell y la batalla por la Educación

 

 

Les pido permiso para instaurar en esta publicación, un tema social:

Entre un grupo de películas olvidadas e ignoradas por la gente, se encuentra una muy especial. Tanto así, que le voy a dedicar un espacio en este blog, a ver si logro hacer que más gente la vea y se deleite de una historia real y motivadora.

Hace 7 años, cuando todavía existía Blockbuster en Chile, yo tenía la costumbre de pasar al menos una vez a la semana a explorar nuevas películas y libros, tratando de saciar esa sed que me rehusaba a calmar descargando –porque según yo le hacía un daño horrible al cine– y fue ahí, cuando me topé con el título Escritores de la libertad, en la pared de estrenos, lista para convertirse en mi panorama del día. Los anzuelos fueron –en primer lugar- que la protagonista era Hilary Swank, que era una producción de MTV y que daba la impresión, sólo a la vista, que tenía que ver con algo social.

La película cuenta una historia real. Era 1992 y en una escuela pública de Long Beach, California, la profesora recién titulada Erin Gruwell de 23 años, se disponía a comenzar con su primer trabajo, enseñando en un curso que resultaría ser bastante especial. Partiendo porque en Estados Unidos era una época muy difícil; primando factores como el racismo, las pandillas y la vulnerabilidad social en que vivían los personajes.

Esto trae como resultado que en la primera clase (y en las siguientes) ella era un elemento más en la sala, siendo ignorada por todos los alumnos. Al pedir ayuda a los demás profesores, ella se da cuenta de que esta es una realidad asumida con anterioridad en la escuela “esos niños no tienen  futuro, así que ¿para qué esforzarse?”.

Erin, con todo el ímpetu y ganas (de recién egresada) de hacer bien su trabajo, se involucra en este desafío de ganarse la posibilidad de hacer algo al respecto, a pesar de que nadie se lo esperaba. Y tras observar como el curso entero batallaba una guerra de racismo e intolerancia –demasiado para un salón de clase- hace un alto al fuego para hablar del Holocausto.

Y así emprende un camino junto a un grupo de estudiantes condenados al fracaso en la vida (si lograban sobrevivir a las peleas de pandillas) en el que ellos descubren que son capaces de aprender, de superar las barreras étnicas, guiados bajo la historia de Anna Frank, en la que encuentran una analogía de sus propias vidas.

 

#HISTORIASQUESONLIBROS

Escritores de la libertad es la adaptación cinematográfica del libro Diarios de la Calle, escrito por Erin Gruwell, recopilando las experiencias vividas juntos a este curso. Las batallas vencidas que no son menores, puesto que la violencia que se vivía en la clase era sólo la punta del Iceberg: Estos jóvenes, eran víctimas de problemas delictuales, drogas, abandono familiar y por si fuera poco, de una discriminación académica en un sistema educacional que los estigmatizaba como gente sin futuro.

A mí me hace mucho sentido la lucha de esta mujer, porque es un modelo claro de vocación y entrega por su labor como educadora. En la película se muestran todos los sacrificios que Erin tiene que hacer por su curso, todas las cosas a las que renuncia y ¿Por qué? Si no era su culpa que esta gente se estuviera matando frente a sus narices, y ahí radica el asunto.

¿Cuántas veces vemos a esta misma gente condenada al fracaso y nos desentendemos de ello? Porque así nos educaron; individualistas, preocupados por nuestro éxito y por nuestras vidas, sin considerar que no vivimos solos. Somos parte de una sociedad y somos corresponsables del bienestar común.

Esta profesora le demostró a ese colegio y a mucha gente, que tu realidad social no tiene que condenarte, tiene que ser un impulso para salir de ahí, hay mucha gente como ella, construyendo puentes para que más gente cruce el río. Todos podemos ser una Erin Gruwell. Si de algo tienen que servir estas películas es para inspirar y motivar acciones sociales que ayuden a la gente que lo necesita.

En Chile venimos peleando por la educación hace ya más de 7 años, mientras en el mundo se pelean otras guerras por dignificar a la gente. Si eres de los que sienten en el pecho ese impulso por trabajar en una causa, te invito a ver esta película, con más gente, reflexionándola, que no quede sólo como el recuerdo de un pasatiempo, usémosla como un recordatorio de que si una mujer de 23 años pudo sola contra todo un sistema educacional, nosotros también.

 

El Ignorante