La increíble y feliz historia de Nicolás, sus dos papás, su mamá, Florencia y el amor

Nicolas tiene dos papas El ignorante BlogDesde que se anunció el lanzamiento de Nicolás Tiene 2 Papás, bajo toda la presión mediática y el sin fin de comentarios  y diversas opiniones en redes sociales, sentí una enorme curiosidad por leerlo. Me llamó la atención el como un simple cuento pueda sacar lo mejor y lo peor de la gente, cayendo incluso en bajezas tan terribles como una discriminación sin tapujos, descontrolada, sin argumentos; de hecho, eso fue lo que más me impresionó, que medio país estaba hablando de algo que aún no conocían. Asi que tomé la decisión de aguantarme todo lo que tenía que decir al respecto hasta que tuviera la oportunidad de verlo y leerlo, hoy pude y esta es mi opinión.

Nicolás es un niño que en pocas palabras y en dibujos bastante bien logrados, cuenta que vive con sus dos papás, Sebastián y Pablo. Incluyendo además las visitas de su madre y hablando sobre la relación de ella con sus dos papás. También cuenta que va al colegio, que tiene amigos que conocen a su familia y una amiga que incluso pasa tiempo con ellos. Terminando con una reflexión bastante madura para un niño, que aporta aires de fabula a esta simple historia y que tiene que ver con qué es lo que entendemos por familia.

Después de leerlo me quedé reflexionando un buen rato sobre todas las cosas que vi durante la semana en relación a este cuento, cosas que ahora sobran y quedan fuera de lugar, porque esta historia jamás ha dado a entender que la familia de Nicolás y sus dos papás es “natural”, tampoco hay nada relacionado con la homosexualidad implícita en la historia y finalmente – y por ningún motivo-  hay un condicionamiento hacia los niños que lean esto en cuanto a pervertir sus mentes con contenidos que no son “normales ni naturales”.

De hecho tras analizar el contenido, me parece una verdadera barbaridad el tremendo revuelo que se generó y realmente es una pena, porque sin ánimos de criticar a la cultura de mi país, estoy seguro que ni el 20% de los que seguirán tirando piedras a esta iniciativa, se tomará la molestia de saber qué están apedreando.

Finalmente, entiendo este libro como una oportunidad para dignificar a la familia; a todos los colores de familia. Porque una familia no es un padre y una madre más sus perfectos hijos y el perro, la familia es tan diversa como somos los humanos, hay familias de todos tipos, que se separan, se reúnen y se aman al tamaño de sus corazones, perfecta en el más profundo sentido de la imperfección.

Nicolás nos da a entender que su familia se ama y él no la cambiaría por nada del mundo y yo pienso lo mismo, al final del día eso es lo que importa: El amor al prójimo y a uno mismo.

Mis respetos a los gestores de esta obra, que se difunda y deje en las mentes de esos niños el respeto a la diversidad y a las distintas formas en que se expresa la familia y el amor y a seguir haciendo, pues como decía San Ignacio de Loyola “El amor se ha de poner más en obras que en palabras”.

El Ignorante

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Erin Gruwell y la batalla por la Educación

 

 

Les pido permiso para instaurar en esta publicación, un tema social:

Entre un grupo de películas olvidadas e ignoradas por la gente, se encuentra una muy especial. Tanto así, que le voy a dedicar un espacio en este blog, a ver si logro hacer que más gente la vea y se deleite de una historia real y motivadora.

Hace 7 años, cuando todavía existía Blockbuster en Chile, yo tenía la costumbre de pasar al menos una vez a la semana a explorar nuevas películas y libros, tratando de saciar esa sed que me rehusaba a calmar descargando –porque según yo le hacía un daño horrible al cine– y fue ahí, cuando me topé con el título Escritores de la libertad, en la pared de estrenos, lista para convertirse en mi panorama del día. Los anzuelos fueron –en primer lugar- que la protagonista era Hilary Swank, que era una producción de MTV y que daba la impresión, sólo a la vista, que tenía que ver con algo social.

La película cuenta una historia real. Era 1992 y en una escuela pública de Long Beach, California, la profesora recién titulada Erin Gruwell de 23 años, se disponía a comenzar con su primer trabajo, enseñando en un curso que resultaría ser bastante especial. Partiendo porque en Estados Unidos era una época muy difícil; primando factores como el racismo, las pandillas y la vulnerabilidad social en que vivían los personajes.

Esto trae como resultado que en la primera clase (y en las siguientes) ella era un elemento más en la sala, siendo ignorada por todos los alumnos. Al pedir ayuda a los demás profesores, ella se da cuenta de que esta es una realidad asumida con anterioridad en la escuela “esos niños no tienen  futuro, así que ¿para qué esforzarse?”.

Erin, con todo el ímpetu y ganas (de recién egresada) de hacer bien su trabajo, se involucra en este desafío de ganarse la posibilidad de hacer algo al respecto, a pesar de que nadie se lo esperaba. Y tras observar como el curso entero batallaba una guerra de racismo e intolerancia –demasiado para un salón de clase- hace un alto al fuego para hablar del Holocausto.

Y así emprende un camino junto a un grupo de estudiantes condenados al fracaso en la vida (si lograban sobrevivir a las peleas de pandillas) en el que ellos descubren que son capaces de aprender, de superar las barreras étnicas, guiados bajo la historia de Anna Frank, en la que encuentran una analogía de sus propias vidas.

 

#HISTORIASQUESONLIBROS

Escritores de la libertad es la adaptación cinematográfica del libro Diarios de la Calle, escrito por Erin Gruwell, recopilando las experiencias vividas juntos a este curso. Las batallas vencidas que no son menores, puesto que la violencia que se vivía en la clase era sólo la punta del Iceberg: Estos jóvenes, eran víctimas de problemas delictuales, drogas, abandono familiar y por si fuera poco, de una discriminación académica en un sistema educacional que los estigmatizaba como gente sin futuro.

A mí me hace mucho sentido la lucha de esta mujer, porque es un modelo claro de vocación y entrega por su labor como educadora. En la película se muestran todos los sacrificios que Erin tiene que hacer por su curso, todas las cosas a las que renuncia y ¿Por qué? Si no era su culpa que esta gente se estuviera matando frente a sus narices, y ahí radica el asunto.

¿Cuántas veces vemos a esta misma gente condenada al fracaso y nos desentendemos de ello? Porque así nos educaron; individualistas, preocupados por nuestro éxito y por nuestras vidas, sin considerar que no vivimos solos. Somos parte de una sociedad y somos corresponsables del bienestar común.

Esta profesora le demostró a ese colegio y a mucha gente, que tu realidad social no tiene que condenarte, tiene que ser un impulso para salir de ahí, hay mucha gente como ella, construyendo puentes para que más gente cruce el río. Todos podemos ser una Erin Gruwell. Si de algo tienen que servir estas películas es para inspirar y motivar acciones sociales que ayuden a la gente que lo necesita.

En Chile venimos peleando por la educación hace ya más de 7 años, mientras en el mundo se pelean otras guerras por dignificar a la gente. Si eres de los que sienten en el pecho ese impulso por trabajar en una causa, te invito a ver esta película, con más gente, reflexionándola, que no quede sólo como el recuerdo de un pasatiempo, usémosla como un recordatorio de que si una mujer de 23 años pudo sola contra todo un sistema educacional, nosotros también.

 

El Ignorante

Te irás a las Ciudades de Papel y nunca volverás

Ciudades de Papel John Green

No hay manera de hablar de Ciudades de Papel sin contar qué es una ciudad de papel, pero quiero que cuando lean el libro, vivan esa misma incertidumbre que yo viví, a ver que conclusiones salen de sus mentes lectoras, yo por mientras intentaré no decirles nada y sólo hablar del tremendo placer que fue haber vivido la aventura de Quentin Jacobsen.

Todo parte así; Quentin tiene 17 años y está a pocos días de terminar el colegio junto a sus dos mejores amigos, Ben y Radar. Ellos son lo que en las películas americanas se conoce como “gente normal”, ni los populares ni los nerds, sólo gente corriente, típicas víctimas del bullying que pasan desapercibidas socialmente toda su vida escolar, de esas que aunque nuestro espíritu anti-gringo niegue, sabemos que existen fuera de las películas, quizás fuimos nosotros mismos, por eso en pocas páginas es fácil sentirse bien con Quentin, cercano como un buen amigo, alguien real.

Quentin entre muchas cosas más, tiene un elemento que lo hace único y según él afortunado, es el vecino de Margo Roth Spiegelman, la “chica más popular del colegio”, la más bonita y la que hasta hace unos años, era su mejor amiga y por supuesto, su amor imposible.   La historia parte con Q, contando una aventura de niños, en que mientras jugaba con Margo en el parque, encontraron un cadaver de un hombre suicida. Él recuerda como ella, tan inteligente, jugaba al detective y preguntaba a los policías mientras anotaba todo en su libreta. Después de ese día ellos no volvieron a hablar hasta una noche cualquiera, de esos días previos a la graduación en que Margo se mete por la ventana de Quentin en la noche y le dice que necesita que se levante, saque el auto de sus padres y la lleve a los lugares donde necesita ir, una aventura que Q, aun dudando, acepta.

Esta primera parte, fue amor a primeras páginas, en gran medida, por la afinidad que tengo por estas historias en que el personaje principal es un don nadie, con muchos sueños y pocas pretensiones, porque sé que significa un cambio en su vida y ¿a quién lo le gustan los cambios? 

 

#YERASOLOELCOMIENZO

Lo primero que dije cuando termine de leer estas páginas fue “mierda, John Green me contó todo lo que quería leer y sólo en el comienzo” lo que significaba que quedaba todo un libro y mis expectativas eran muy altas. Así que con esas cosquillas que dan los libros buenos, seguí adelante, avanzando en una historia que tomaba rumbos bastante distintos a los que yo imaginaba.   Resulta que Margo, tenía fama de aventurera. En su escuela se contaban mil historias de sus escapes de casa, de todo lo que había hecho en esos escapes, era una leyenda, todos tenían una imagen de ella, sin embargo tras esta Aventura-Venganza con Quentin, sin motivos (o quizás sí) escapa de nuevo, pero esta vez dejando pistas para Quentin, quien movido por su amor hacia Margo y ayudado por sus dos mejores amigos, emprendiera una búsqueda implacable siguiendo la huella de Margo Roth Spegelman, a través de un Poema, distintas pistas en lugares específicos y un concepto por descifrar: Ciudades de Papel.

 

#ELSINDROMEDELADMIRADOR

Hay muchos aspectos de la personalidad de Q, que me recuerdan a gente que he conocido en mi vida, incluso a mí, pero por sobre todo su relación con Margo. Ella era una persona digna de admirar, seguida por la escuela entera y por sus amigas, pero Quentin la admiraba aún más, porque tenía en su mente un altar que venía desarrollándose de toda su vida, donde Margo se sentaba con toda su perfección y mientras avanza la historia, él se va dando cuenta y comienza a reflexionar, comprendiendo que la realidad no siempre tiene que ser la misma que vive en tus deseos.

Y ahí radica el gran centro de este libro, en esa costumbre de idealizar a la gente, de imaginarnos que es de una manera concreta, aceptable para satisfacer nuestros deseos. Ese mecanismo de defensa que nos sirve para seguir con nuestras vidas tal y como las queremos. Pero ¿qué pasa cuando te das cuenta de que esa persona no es como tu creías, ni mejor ni peor, sino una persona real como tú?

 

#MEPASEELMEDIOROLLO con Margo

Todos tenemos una Margo: A lo largo de nuestra vida vamos conociendo estas personas que se ven tan cercanas pero tan inalcanzables, tan superiores a ti y que no puedes dejar de amar. No quiero ser fatalista, pero sabiendo que eso no está tan bien, voy a hacer un aporte a la sociedad, motivado por lo aprendido de los personajes de John Green:

 

LA VIDA ES CORTA, ACÉPTALA Y ACÉPTATE

Leímos TFIOS y aprendimos que incluso con cáncer terminal, puedes ser feliz, aprender lecciones, perpetuar tu existencia, por muy corta que sea en los corazones de todo el mundo, porque por muy terribles que sean las cosas, siempre va a haber una estrella indicándote el camino y te aseguro, que tú siempre serás la estrella de otro, todos somos importantes, todos podemos amar.

En Ciudades de Papel, aprendimos que no tenemos derecho a exigir que los otros sean como nosotros queremos. Tenemos que aceptarlos, no porque nos conformamos, sino porque los amamos; con lo bueno y con lo malo, porque son las personas que tenemos a nuestro alrededor, nuestro pequeño, insignificante pero hermoso mundo.

Por eso mi consejo de ignorante pero sabio, es aprender de las historias que leemos, porque no sólo están para entretenernos y hacer nuestra vida más amena; están para dejar una marca en nuestra historia, un final de un libro  para un nuevo comienzo en tu vida.  

 

#DEBESLEER  

Este libro es perfecto para quienes aman los juegos de pistas, las películas adolescentes, las historias de amor sin detalles cursi (de hecho lo que más me gusta es eso, el amor no es algo rosa, dulce, suave, pegajoso etc). Perfecto si te gusta analizar a las personas, perfecto si te gusta viajar escuchando música.   En definitiva, otro gran libro de John Green, a quien a estas alturas le debo un sinfín de risas, lágrimas y aventuras.

 

#BONUS

Mientras leía Paper Towns, se lanzó el disco X de Ed Sheeran, se los recomiendo para acompañar el libro, la música hace las historias memorables.

 

El Ignorante

Estrellas defectuosas y la revolución del Cáncer

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Era agosto del 2013 y por cosas del destino yo estaba en Nueva York, exactamente en la librería Barnes & Noble de la Quinta Avenida, vuelto loco – son tres pisos llenos de libros que además de bonitos, son baratos- de esos que dan ganas de comprar sólo para adornar la pieza. En el subterráneo de la librería, está la sección juvenil y al lado de la escalera había un estante lleno de libros celestes y unas versiones de coleccionistas grises, con polera incluida bajo el título The Fault In Our Stars de John Green. Era bonito el libro, le eché el ojo pero no lo compré… aún me arrepiento.

Dos meses después andaba como loco buscando en internet donde conseguir el libro, hasta que lo encontré y a tiempo.

La historia es bien simple: Hazel Grace Lancaster era uno de esos casos del cáncer infantil que cada cierto tiempo salen en las noticias. Le diagnosticaron cáncer de tiroides a los 13 años y luego una ramificación a los pulmones que la llevó al borde de la muerte, pero un nuevo medicamento experimental llamado Phalanxifor, que no había resultado en (casi) nadie, hizo efecto en ella y evitó el crecimiento y expansión de los tumores en sus pulmones, dejándola destinada a vivir con un tanque de oxígeno las 24 horas para poder respirar.

Hazel tiene 16 años cuando comienza a narrar el libro, partiendo por detalles de su vida y enfermedad y cómo para evitar caer en un estado depresivo, su mamá y su doctora la obligan a ir a un grupo de apoyo en una iglesia, donde niños y jóvenes con cáncer se juntan en el “Corazón de Jesús” con un guía que también es sobreviviente.

A mí me carga hablar de cáncer, me da miedo, porque tengo o más bien tenía una obsesión relacionada con que si me metía mucho en el tema, me iba a enfermar, tonteras de obsesivos compulsivos. La cosa es que la manera de abordar esta enfermedad, la mirada irónica y sarcástica de Hazel frente a su condición y frente a la vida, facilita mucho entrar en la historia y hasta este punto, es bien interesante, incluso divertido, que es lo que menos esperas de un libro con cáncer dentro de sus ingredientes.

En este mismo grupo de apoyo, aparece Augustus Waters: 18 años, osteosarcoma, amputación de pierna derecha y sin embargo, una personalidad irreverente y segura. De esos personajes que no puedes dejar de leer porque irradian alegría y positivismo. Además de su atractivo físico, era muy simpático y Hazel le “esha el ojo”.

El libro continúa su curso, tejiendo esta historia de amor de dos niños con cáncer, que por muy predecible que te pueda parecer, se las arregla para sorprenderte con enseñanzas de vida, dejando de lado la enfermedad y pasando de ser una tragedia a una obra emocionante y simbólica.

 

#MECAMBIOLAVIDA … OK NO

Hay un antes y un después al leer TFIOS (sigla en inglés). Primero lo lees sabiendo que nada alegre puede salir de un libro que tiene como elementos fundamentales una enfermedad terminal y gente joven que la padece, ya lo hemos visto, ya hemos llorado con esos temas. Pero John Green es tan seco, que demostró que aun padeciéndolo, se puede ser feliz y todo tiene que ver uno de los elementos que más me quedan del libro: AGRADECER.

No por conformismo, no por resignarte a que esta es tu vida y listo, tiene que ver con los elementos que conforman esa vida, que hacen que no importe si dura 80 años o 20 años, porque fuiste feliz. Entonces cómo no agradecer las risas, las alegrías, las cosas buenas y también las malas como el cáncer, que también es parte de esa vida y que sin él no sería la misma vida.

John Green se la jugó, se merece el éxito que está teniendo. Los personajes creados para esta historia son tan sencillos y tan complejos a la vez, tan llenos de símbolos que puedes tomar citas del libro y hacer un efecto Principito, publicarlas en las redes sociales, ponerlas en un lugar especial o tatuártelas. Porque son frases bien pensadas, bonitas, simbólicas y buenas para la vida.

 

Peter Van Houten y las cosas simples de la vida

Uno de los motores de la novela es Peter van Houten y su libro An Imperial Afflition, el libro favorito de Hazel y por el que pasan muchos acontecimientos, pero que más allá de los hechos, pienso que es una invitación a reflexionar sobre el tamaño de las cosas frente al tamaño de tu vida. Hazel no sabía exactamente iba a vivir y en esa realidad, saber el final de una libro a tiempo es tan relevante como los abrazos que vas a alcanzar a dar, hecho que sensibiliza y que emociona, porque la verdad es que nadie sabe cuánto va a vivir y entonces ¿por qué estamos esperando sentados a que las cosas que más nos importan pasen solas? Yo me motivé y créanme que si pudiera sacar una enseñanza de vida de este libro sería esa, tomar riesgos para ser más feliz todos los infinitos que nos queden.

 

#MEPASEELMANSOROLLOCON la película

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Chile es un país bastante afortunado en temas cinematográficos, porque llegan casi todas las películas y antes que otros países de la región, así fue el caso de TFIOS o Bajo La Misma Estrella, que fui a ver solo, a una hora en que sabía no iba a estar lleno el cine y con una caja de pañuelos desechables: Yo sabía que iba a llorar.

Hay varias cosas que hacen buena a una película y que no necesariamente tienen que ver con la historia. Es una fusión entre la música, la fotografía, los actores y el ambiente que se genera, que hacen que te sientas tan cómodo con lo que ves que te dan ganas de participar de la historia y así es esta película: Hermosa.

Captando lo más importante, la personalidad y la esencia de los personajes, su inocencia amenazada por una enfermedad que no perdona edades y aun así intacta, mostrando una perspectiva del mundo desde una vida llena de dolores y torturas, pero con la esperanza que sólo te da el amor.

En la película se acentúa el cambio de vida que significa para Hazel el haber conocido a Augustus y cuando pasan las cosas lloras. Lloras casi toda la película porque la historia lo merece, pero ocurre una particularidad, no lloras por pena, ni lastima, ni tristeza; lloras de emoción, de esa que nace de algo muy bueno, de un sueño cumplido y de un cambio de vida. Lloras porque te alegras de haber visto lo que viste y es tanta la alegría que tu cuerpo no encuentra otra manera de expresarlo.

Como cinéfilo ignorante que soy, no puedo sino hacer una invitación masiva a ver esta película, a llorar con ella y a disfrutar de esos días posteriores en que aún tienes el dolor en la garganta. Y ahí, quiero hacer una mención honrosa a Ed Sheeran, que canta la canción principal del Soundtrack llamada All of the stars, que resulta ser muy buena extensión y compañía para superar esta historia y hacerla parte dignamente de tu vida.

 

¿Por qué no uso el título en español?

Tienen que saber que Bajo la misma estrella no significa nada, trataré de explicar esto sin spoilers, porque esto lo entiendes sólo si has leído el libro y la idea es que lo lean. Resulta que haciendo referencia a una cita de Shakespeare que dice: “La culpa, querido Brutus, no está en nuestras estrellas, sino en nosotros mismos que somos subalternos” Peter Van Houten le cuenta a Augustus que en realidad Shakespeare estaba equivocado, pues hay culpas sobre las que nosotros no tenemos control: Que Hazel estuviera enferma, que Augustus estuviera enfermo, que la historia siguiera el curso que siguió son cosas que no nos competen y que usando esta analogía, es más lógico culpar a las estrellas: La Culpa En Nuestras Estrellas.

 

 

 

El Ignorante